Por Darío Dávila
twitter: dariodavila
Tiene forma de frijol y vive en un vientre entre minas de oro y carbón. Su madre decidió presentarlo el Señor de Tepozán. El ultrasonido habló por si solo: En tus manos dejo la salud y la vida de nuestro hijo que viene en camino.
Otra mujer - que dejó bajo el altar una foto de su pequeño prematuro- le dio gracias por los favores recibidos.
En Real de Asientos, Aguascalientes, un pueblo minero, cientos de mujeres camino a ser madres o con hijos enfermos, han encontrado en un templo franciscano del siglo XVII, un santo que -según sus creencias- las ayuda a que su embarazo vaya por buen camino.
Proximamente la historia completa....
0 Comenta...:
Publicar un comentario
Deja tu comentario...